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El renacimiento de la rehabilitación: Buscando resultados y aumentando las expectativas de los pacientes

El rol de la rehabilitación está renaciendo en la cirugía ortopédica. Con el advenimiento de  técnicas quirúrgicas más precisas y mejor fijación de los implantes, la movilización temprana se ha convertido en una realidad. Movilización temprana es sinónimo de rehabilitación temprana, y las técnicas y protocolos de rehabilitación han aumentado las expectativas de los pacientes acerca de los resultados de sus cirugías.

Para ayudar a cumplir esas expectativas, el proceso de rehabilitación comienza antes de la cirugía. Los especialistas han desarrollado protocolos para instruir a los pacientes con respecto a las rutinas que deberán seguir en el post-opreratorio. Cuando los pacientes conocen estas rutinas de antemano, la curva de aprendizaje disminuye, y los resultados observados son mejores.
La otra clave en la rehabilitación temprana es la reducción en los tiempos de duración de los procedimientos quirúrgicos, por consiguiente la reducción en la pérdida de sangre. Las avanzadas técnicas de anestesia también se suman a los factores que han simplificado los procesos post-operatorios.
Gracias al diagnóstico temprano con técnicas de imagen como la Resonancia Magnética Nuclear (RMN), y a las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas como la microdiscectomía, los pacientes pueden ser dados de alta a las 24 horas. Por ejemplo, tras una discectomía, las personas generalmente regresan a su actividad laboral (con las restricciones que el médico indique, claro está) a los dos días de haber sido operados.
Los pacientes a quienes se les realiza una fusión vertebral, sea cual sea la causa de la misma, generalmente no pasan más de 5 días hospitalizados. El uso de ortesis (tipo fajas)  ha disminuido significativamente como resultado del desarrollo de una mejor fijación de los implantes. Esto también permite una reincorporación temprana de los pacientes a sus actividades.

Para mayor información:
-David F. Apple Jr., MD,  editor de la sección de rehabilitación de Orthopedics Today y director médico emeritus del Shepherd Center, 2020 Peachtree Rd. NW, Atlanta, GA 30309; 404-606-2645; David_Apple@shepherd.org.
-Michael S. Pinzur, MD, profesor de cirugía ortopédica y rehabilitación, departamento de cirugía ortopédica, Loyola University, 2160 1st Ave., Maywood, IL 60153; 708-216-4993; mpinzu1@lumc.edu.
-http://www.orthosupersite.com/

Usan implante plástico en columna vertebral

El doctor Sergio González Arias, neurocirujano del Baptist Hospital, de Miami, es el primero en el Sur de La Florida en usar esa pieza de plástico transparente, recientemente creada, que fija en su lugar el injerto de hueso entre dos vértebras del cuello hasta que se unen. Después de cerca de 18 meses, el plástico desaparece del cuerpo, mucho tiempo después de que los huesos se fusionan y el implante ya no es necesario.

El implante mide menos de una pulgada de ancho y cerca de una pulgada de largo. Está fabricado de polímeros que acaban desintegrándose en dióxido de carbono y agua y dejan el cuerpo a través de los pulmones y la orina. La misma tecnología probada se usa para la cirugía del cráneo en niños.

La soldadura de los huesos toma cerca de 12 meses y después no se necesitan las planchas que coloca el neurocirujano. Cuando son metálicas (específicamente de titanio) permanecen en el cuerpo, causando, ocasionalmente, complicaciones. Sin embargo, con la nueva técnica de implante plástico se elimina los riesgos potenciales que pueden ocurrir con el metal, según explicó González Arias.

“Se puede desplazar un tornillo. La plancha puede desubicarse y crear problemas en el organismo. Pero con esta nueva tecnología, no hay un cuerpo extraño que permanezca dentro del paciente”, agregó.

El implante plástico se hace a la medida, a diferencia del de titanio. En el quirófano, la pieza plástica se sumerge en agua caliente, haciéndola moldeable. “Entonces se puede adaptar la plancha perfectamente a la anatomía del paciente”, indicó el especialista de Baptist Hospital, de Miami, al que acuden muchos pacientes referidos de Latinoamérica. Después que se enfría a la temperatura ambiente, la plancha se pone rígida permanentemente.

El implante plástico es transparente en las radiografías, creando perspectivas de imágenes de la vértebra durante y después de la cirugía. La plancha y los tornillos plásticos incluyen marcadores radiográficos del tamaño de la punta de un alfiler que salen en las radiografías para verificar la colocación adecuada.

“Según mejore esta tecnología y aprendamos más sobre ella, veremos más aplicaciones en otras partes del cuerpo”, dijo González Arias, quien puso el e-mail International@baptisthealth.net a disposición de los pacientes que deseen más detalles.